El daño neurológico que puede causar su compuesto más adictivo, el THC, es particularmente grave en adolescentes, porque el cerebro
Entre los factores del desarrollo, la edad es clave: “La exposición temprana a THC puede alterar los circuitos neuronales y aumentar la vulnerabilidad a trastornos psicóticos. El consumo temprano de cannabis durante la adolescencia afecta negativamente el desarrollo del cerebro, particularmente en áreas responsables de la cognición y la regulación emocional”.
